Pensando en voz alta13 Jun 2008 06:45 am

A partir de hoy, viernes 13 de junio, todo el que lo desee podrá enviar teléfonos celulares de Estados Unidos a Cuba. No es que Cuba niegue a quién lo desea enviar celulares, o cualquier otro equipo electrónico, a los habitantes de la Isla, sino que es el propio gobierno de Estados Unidos el que prohíbe a sus ciudadanos enviar a Cuba cualquier paquete, e incluso limitar, como es arto conocido, las remesas económicas a familiares en Cuba. Pero ahora, cuando el gobierno del General Raúl Castro decidió entre las tenues reformas que han realizado en estos meses, dejar que los cubanos puedan también tener celulares (algo que anteriormente solamente estaba permitido a los extranjeros), el actual inquilino de la Casa Blanca, George W. Busch, (por suerte no por mucho tiempo más) en un gesto altruista y desconcertante, ha permitido a los estadounidenses que así lo deseen enviar a Cuba teléfonos celulares.

La razón, según informó el Departamento de Comercio de los Estados Unidos de Norte América, es para ver hasta que punto el gobierno de la Isla permitirá a los cubanos comunicarse libremente.  Cualquier cubano de adentro y muchos de los que vivimos afuera, sabemos que desde hace ya muchos años el contacto telefónico con Cuba, aunque absurdamente demasiado costoso, precisamente por los efectos colaterales del bloqueo, incluyendo claro está la telefonía móvil, es algo totalmente permitido por la autoridades cubanas, y que la medida que anuncio Bush el pasado 21 de mayo durante el mal llamado día de la solidaridad de la Casa Blanca con Cuba, solamente, y a lo sumo, tiene un amargo sabor de politiquería barata, algo que ha marcado, desde sus inicios, la política de su administración hacia Cuba, siguiendo la línea de los ultra derechistas del llamado exilio cubano de Miami.

Sin embargo, mientras Bush o Carlos M. Gutiérrez se muestran extraordinariamente susceptibles en ese arrebato por “ayudar” a los cubanos a que puedan “comunicarse libremente”,  y son capaces de derogar la prohibición de enviar celulares a Cuba, lo cierto es que en otras áreas tan importantes como la telefonía móvil, como es el caso de Internet, el gobierno estadounidense sigue estrangulando el ancho de banda de la red de redes a la Isla, negándole el acceso a los cables que solamente pasan a unos escasos metros de las aguas territoriales de Cuba.

Si existiera un verdadero deseo para que los cubanos pudieran “comunicarse libremente” el acceso que hoy cruelmente bloquea Estados Unidos a Internet, debería también ser derogado, algo que las autoridades cubanas utilizan hábilmente para negarle a la población el acceso privado a la red de redes.

Pensando en voz alta10 Jun 2008 04:12 am


“O resolvemos los problemas o autodestruimos la revolución que tanta sangre y sudor nos ha costado'’. Eso es al menos lo que dijo el domingo la dirigente comunista cubana María del Carmen Concepción, integrante del Secretariado del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC). No es la primera vez que altos dirigentes comunistas cubanos hablan con pesimismo sobre el futuro del sistema. Hasta el propio Fidel Castro, poco antes de enfermar lo repitió una y otra vez: “Esta revolución puede destruirse'’, y no por Estados Unidos, sino por los propios cubanos. [] Nosotros podemos destruirla y sería culpa nuestra –se lamentó. O vencemos el problema o morimos. Esto es serio y se va a enterar todo el pueblo'’.
 
Lage ha tomado el tema en varias ocasiones y Raúl también. Sin embargo, a pesar de que ellos mismos reconocen que Cuba sufre una serie y grave crisis, tanto económica como política, se aferran como náufragos a los restos de la balsa de la Revolución para no ahogarse, y creen que pueden buscar una solución plausible a los graves problemas haciendo únicamente pequeñas reformas y hablando de ello cada día. Sin embargo, el problema no tiene solución mientras el sistema no sufra un verdadero y profundo cambio, tanto en sus estructuras sociales como económicas, porque nadie en Cuba va a trabajar o dejar de robar en las empresas estatales mientras sigan percibiendo sueldos que ni siquiera les alcance para cubrir sus necesidades más elementales. El fortalecimiento de la cúpula del poder con la vieja guardia con Machado Ventura detrás de Raúl y relegando a las nuevas generaciones a un papel de espectadores no augura otra cosa que la autodestrucción de su propia Revolución.


Mientras el país no cambie radicalmente sus estructuras económicas, y se le dé la oportunidad al cubano de poder viajar, y en fin de cuentas, decidir sobre su propio futuro, el proceso de autodestrucción continuará irremediablemente. Por ello los Estados Unidos, incluyendo al aspirante demócrata a la Casa Blanca, Barack Obama, siguen apostando por el bloqueo, porque de todas formas el gobierno cubano sigue castigando a su pueblo con su propio bloqueo interno y la política estadounidense es simplemente de no aflojar y dejar que el propio sistema se desintegre.

 

Pensando en voz alta02 Jun 2008 03:34 am

 

Hoy mi hijo Víctor termina sus estudios de economía en la Universidad de Estocolmo y su master de ciencias. Está listo para comenzar su vida, encontrar un trabajo, casarse, tener hijos y hacer lo que todos queremos: vivir con decoro. Tiene 24 años.

Ya desde hace unos años trabaja como suplente en un buen trabajo, y gana lo suficiente como para poder tener una vida agradable como joven estudiante. Espera ahora poder seguir trabajando en la misma empresa a tiempo completo. Además, ha recibido una fuerte ayuda del Estado sueco para financiar sus estudios. En toda su vida desde el primer grado hasta su último año del bachillerato nunca hemos pagado ni un céntimo por su educación, incluyendo los libros y hasta el almuerzo. Tanto la salud pública como las medicinas están fuertemente subvencionadas por el Estado. Suecia es un buen país para nacer, crecer, vivir y morir. Yo tuve la suerte de llegar a este país en 1968, hace ya 40 años. Después de trabajar toda mi vida en lo que siempre desee trabajar, es decir en el cine, la televisión y la radio, estoy ahora retirado y mi pensión me alcanza para vivir con decoro y holgura. No siempre fue así en Suecia. Hace más de un siglo era un país pobre, y los suecos emigraron en masa, sobre todo hacia Estados Unidos. Ahora son miles y miles de inmigrantes de todo el mundo que tratan de entrar a éste país escandinavo. Solamente de Irak, hay más refugiados iraquíes en una pequeña comuna del sur del gran Estocolmo, Södertälje, que en todos los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá, juntos.

Mi país de nacimiento, Cuba, fue todo lo contrario a Suecia. Hace más de un siglo era un país de inmigrantes, sobre todo pobres españoles y de muchos otros países, desde Líbano hasta Polonia o China. Hoy Cuba es un país pobre y afronta entre sus serios problemas económicos y sociales el problema de un serio decrecimiento de su población que envejece a un ritmo acelerado. Los expertos hablan de que esas cifras se mantendrán en los próximos años y culpan a la emigración constante de jóvenes y que muchas mujeres en edad fértil se niegan a tener hijos por los grandes problemas económicos y de vivienda.  En mis últimas visitas a la Isla he podido hablar y discutir ampliamente con los jóvenes cubanos. Todos por igual, de una manera u otra están seguros que no tienen futuro en Cuba. Casi todos quieren emigrar, “despejarse”, como muchos dicen, o simplemente se marginan, ni siquiera les importa trabajar, ya que los sueldos son tan bajos que es mejor vivir “resolviendo” que trabajándole prácticamente gratis al Estado. Así las cosas.

Hoy me pregunto ¿qué hubiera sido de mi hijo, si hubiera nacido en Cuba. Si yo, hace 40 años, no hubiera tomado la decisión de emigrar?

Algo hay que hacer. Ya no vamos hablar de soluciones políticas y democráticas, simplemente de que el tiempo apremia para apurar las reformas verdaderas, esas que puedan hacer posible de que los jóvenes cubanos comiencen a creer en su propio futuro, dentro de su propio país. De lo contrario en unas décadas, en el 2025 las personas de más de 60 años representarán el 26 % de la población y ya será demasiado tarde.

Pensando en voz alta13 May 2008 04:43 am

Que el viceministro primero del Ministerio de Informática y Comunicaciones de Cuba, Ramón Linares Torres, declaré que los cubanos seguirán sin poder acceder  a la red de redes de forma privada, es de por sí una declaración importante. No por el contenido, ya arto conocido, sino porque un viceministro primero haga éste tipo de declaraciones a la prensa extranjera en un país en dónde todo se sabe a través de extraños canales, de “Radio Bemba”, por conjeturas, porque lo leí en Internet, o porque me lo dijo alguien que sabe lo que está pasando.
 
Sin embargo, una nueva modalidad va surgiendo ahora en la nomenclatura cubana: hablar más abiertamente con los corresponsales extranjeros, mientras la prensa oficial sigue, por supuesto,  como de costumbre, haciendo mutis o censurando todo lo que ellos piensan puede ser “dañino” al pueblo, desde informar sobre el premio Ortega y Gasset  de periodismo digital a Yoani Sánchez y las razones por las cuales no se dejó a esta joven filóloga viajar a Madrid para buscar su premio, hasta la deserción en Miami de la campeona yudoca Yurisel Laborde; solamente para citar algunas de las últimas noticias importante que han sido “ignoradas” por los medios de comunicación oficiales (los únicos existentes).
 
La que definitivamente utiliza más esos canales informales con bastante frecuencia es la hija del Presidente, Mariela Castro Espín. Quizá se podría hablar de un “aperturismo” hacia “afuera”, pero para “adentro” las cosas siguen como de costumbre. Es por ello que la estúpida y absurda prohibición de Estados Unidos (los dueños absolutos de Internet) de estrangular el ancho de banda a los cubanos les viene a los cancerberos de la información en Cuba de perilla a la hora de no permitir el acceso a Internet en Cuba a los particulares. Claro, que eso no quita que el que tiene dinero (aprox. 30 CUC al mes) puede tener Internet en su casa. En Cuba casi todo está prohibido, pero el que tiene dinero se burla de esas prohibiciones y “resuelve”.
 
Evidentemente, que la política de bloqueo económico y tecnológico a Cuba  afecta sobre todo a los cubanos y no al régimen y a su elite. La primera perjudicada es Yoani Sánchez, y los otros blogueros y toda esa juventud ansiosa de saber lo que sucede a ultra mar, ansiosos de poder traspasar, aunque sea virtualmente el impenetrable muro del aislamiento en que viven.
 

Pensando en voz alta07 May 2008 09:47 am

Yoani Sanchez


Que el gobierno del presidente Raúl Castro Ruz impida a la autora del popular blog cubano“Generación Y” viajar a España para recibir el Premio Ortega y Gasset de Periodismo que el diario español El País otorga desde hace 25 años, es algo que se veía venir, aunque, siempre pensando de manera positiva, en aras de ese tenue aperturismo, nos resistíamos a creer. Ahora, si no sucede algo así como un milagro, Yoani Sánchez se tendrá que quedar en casa, y aunque siempre le queda el consuelo, al menos por ahora, de seguir desahogándose en su blog de esas arbitrariedades y absurdidades de Cuba, su ausencia en la entrega de los Ortega y Gasset será más que nada un buen argumento en manos de los que sostienen que en Cuba no cambia nada y que todo es solamente cosmética.


Prohibir a Yoani viajar a Madrid para recibir el Ortega y Gasset es un recordatorio más de la falta de libertad que siguen tienendo los cubanos, aunque recientemente La Habana suscribió incluso dos protocolos de la Organización de Naciones Unidas (ONU) sobre Derechos Humanos, en las que entre otras cosas, se compromete a que los cubanos puedan viajar libremente. Así las cosas con los acuerdos de Derechos Humanos en Cuba.


“Generación Y” es un fenómeno mediático. Si bien es cierto que la propaganda internacional que se le ha hecho, podría ser comparada con una verdadera campaña publicitaria para vender el producto “Generación Y”, también es cierto que el tono con el que la joven filóloga cubana de 33 años escribe artículos, marcan un hito en la forma de enfrentar inteligentemente e incluso, poner contra la pared muchas veces, con el  único auxilio de la palabra escrita, al gobierno cubano, con un mayor convencimiento y credibilidad que las declaraciones y mamotretos con los cuales muchos de los llamados disidentes tratan de divulgar sus criticas a través de los corresponsales de la prensa extranjera en Cuba,  para no hablar de las diatribas y vomitivos a los que nos tiene acostumbrado la derecha recalcitrante y batistina de Miami.


El foro, que de manera espontánea se ha abierto en su blog,  es evidentemente preocupante para régimen y la gran publicidad y cobertura que ha seguido al premio, es algo que a la larga los cancerberos ideológicos del régimen no iban a permitir. Primero, al parecer, se trató de bloquear el blog en Cuba, ahora optan por impedirle a Yoani que reciba personalmente el Ortega y Gasset en Madrid.


Pero independientemente de que ahora traten los cancerberos de callar su voz, de reducirla a la categoría de no-persona, Yoani, es ya, según la Revista TIME, una de las 100 personas más influyentes del mundo. Evidentemente que la actitud de las autoridades cubanas de tratar de callar a la bloguera cubana solamente hará que su influencia y popularidad aumente en todo el mundo, sobre todo entre los jóvenes de la Isla.

Pensando en voz alta02 Apr 2008 07:29 am

 

Durante estas últimas semanas el gobierno de Raúl Castro ha ido desmantelando poco a poco las obsoletas prohibiciones de venta de productos electrónicos y eléctricos, como computadoras, hornos microonda, y otros artículos, la prohibición a los cubanos de adentro de hospedarse en los hoteles para turistas extranjeros (derecho constitucional que no se respetó durante décadas), adquirir teléfonos celulares, y derecho a la compra de tarjetas SIM prepago, y se espera que en breve los tramites para salir del país con la desaparición de la llamada  “Tarjeta Blanca” y la absurda carta de invitación, se unan a la larga lista de las reformas que prometiera anteriormente en nuevo presidente sin aclarar cuales serían dichas reformas.

 
Es cierto que todos esos artículos hay que comprarlos en CUC, la moneda fuerte libremente convertible (Un CUC equivale a 1,08 dólares), al que solamente tienen acceso aproximadamente el 60 % de la población, ya sea porque trabajan para empresas extranjeras en Cuba o en el sector turístico, o bien porque reciben remesas de sus familiares en el extranjero, o simplemente porque “resuelven como sea” en la bolsa negra para conseguirlos.

 
Todas esas medidas, además de ser la válvula de escape para paliar el gran descontento de la población, están encaminadas a estimular a los cubanos a que trabajen y produzcan más y resolver así quizá los graves problemas económicos del país, y sobre todo, tratar de aumentar la producción de alimentos y servicios. No quieren hablar de modelo vietnamita o chino, pero a estas alturas ya nadie niega que independientemente de las diferencias entre esos países y Cuba, lo que si no es cuestionable es que Raúl Castro se ha decidido por aplicar un modelo económico más liberal, más realista, sacrificando así uno de los puntales ideológicos más importante del castrismo, que siempre se aferró a las soluciones políticas e ideológicas a expensas de las soluciones económicas.

 
Desde Washington se sigue escuchando la misma letanía de que en Cuba nada ha cambiado, y que todo sigue igual, y el exilio intransigente de Miami repite lo mismo, cuando en realidad, los que no cambian son ellos, que se aferran en mantener el obsoleto bloqueo económico contra Cuba, mientras esas mismas reformas económicas en Vietnam o China fueron recibidas con prolongados aplausos.

 
Claro que Cuba necesitará democratizarse. Pero eso es un proceso largo y doloroso. Primero lo que necesitan los cubanos es mejorar su desastrosa economía. Sin mejoras económicas no puede haber democracia. Nuestro país, para ser históricamente correctos, nunca ha conocido la democracia tal y como la entendemos en esta parte del mundo. Primero fue colonia de España hasta 1902, después una endeble república plagada de dictaduras, gobiernos corruptos bajo la tutela de Estados Unidos. Ahora con casi 50 años de castrismo y comunismo ortodoxo, no podemos exigir de la noche a la mañana que Cuba se trasforme como una Cenicienta democrática, porque a las 12 de la media noche tropical, la carroza se transformará en calabaza, los caballos en ratones.

 
Esperemos ahora que un nuevo presidente en Estados Unidos vea las cosas diferentemente y comprenda lo que muchos ya hemos comprendido:  la mejor manera de ayudar a los cubanos es estrechando a todos los nivelas las relaciones económicas y diplomáticas entre ambos países y no tratando de seguir dirigiendo por control remoto los destinos políticos de la Isla.

Pensando en voz alta25 Feb 2008 11:33 am

El cambio generacional, tal y como la propaganda oficialista nos hizo creer en estos últimos meses para dar la impresión de que realmente se estaba gestando un cambio y que la Asamblea Popular y el Consejo de Estado iban a renovarse, aunque muchos de los nuevos parlamentarios sean más jóvenes, lo cierto es que al catapultar a Machado Ventura al cargo que ostentaba anteriormente Raúl Castro, es decir el de primer vicepresidente, es una elección que debe de haber causado no solamente sorpresa sino también irritación entre muchos de los nuevos parlamentarios, y definitivamente, la generación más joven de la nomenclatura cubana con Lage y Pérez Roque al frente, tendrán que esperar pacientemente a que la gerontocracia cubana vaya desapareciendo poco a poco, es decir por el proceso biológico, porque si de algo debemos estar seguros después de que los parlamentarios tuvieron que votar la LISTA ÚNICA, muy democráticamente, eso sí, con mucho bombo y platillo, y muy solemnemente,  lo cierto es que nada ha cambiado y que es más de lo mismo.

 
No es que nadie en Cuba esperaba los cambios que a toda hora vociferan desde el otro lado del Estrecho de la Florida,  ni mucho menos, pero claro, se habían hecho algunas ilusiones de que al menos habría un cambio generacional, y que eso serviría para “modernizar” la revolución y con ello llevar algo de esperanza y optimismo al cansado pueblo de Cuba. Con ese tinglado que fue elegido ayer, es muy difícil pensar que realmente en Cuba se prepare alguna reforma seria para paliar la grave crisis económica y moral.

 
Los más decepcionados hoy serán seguramente los jóvenes, que de alguna forma han sido representados en estas últimas semanas por el grupo de estudiantes de la UCI que con frescura y sin miedo y con grandes verdades pusieron en aprietos a Ricardo Alarcón, cuando éste fue a la Universidad de las Ciencias Informáticas a pedir el Voto Único. También todos aquellos que de alguna forma pensaron que al renunciar Fidel, comenzaba una nueva etapa en Cuba.

 
La gerontocracia cubana comente un grave error. El mismo error que cometiera Breznev antes del estrepitoso derrumbe del Muro de Berlín y la desaparición de la Unión Soviética y sus satélites del este de Europa: aferrares al poder, posponer  el cambio generacional. Eso, además, es una posición muy egoísta, ya que al aferrarse al poder mientras vivan, significa que tienen miedo perder sus privilegios y que van a seguir gozando de eso que normalmente se define como El Poder Absoluto. Todo en nombre de una Revolución que ni los más incautos creen en ella.

 
Si las reformas van, como dice Raúl, es algo que aún está por ver.  Como dice el Granma: “Fidel siempre tuvo la razón”. De cambios, nada. Lo que había que cambiar ya fue cambiado casi ya hace 50 años, y así será mientras ellos sigan con vida.

Pensando en voz alta12 Feb 2008 08:48 am

 El estudiante de la UCI Eliécer Ávila niega haber sido detenido

Una vez más los profesionales de la desinformación sobre Cuba queriendo anotarse otro tanto volvieron como de costumbre a meter la pata hasta la coronilla y hacer lo que siempre hacen: el ridículo.


Es increíble, pero cierto, una vez tras otra caen en la misma trampa, y lo único que consiguen en hacer retroceder el reloj de la historia en Cuba, anulando nuevamente una verdadera y genuina oportunidad de comenzar una nueva etapa, de que abiertamente los cubanos puedan discutir y cambiar lo que haya que cambiar y que la critica no sea “organizada” desde Juventud Rebelde o Cubadebate, sino que el Gobierno se dé cuenta de que las criticas van en serio y que hay que hacer reformas. Porque, las reformas no vendrán si no hay presión popular.

Portada de la página web Encuentro en la red

A la cabeza. como de costumbre, Radio y TV Martí, seguida de sus consortes, Encuentro en la red, Libertad Digital, Diario de las Américas, Cuba Nuestra, etc., aupados por las acostumbradas declaraciones de la organización de bolsillo de Carlos Alberto Montaner, Unión Liberal Cubana (ULC), La Fundación, y sus otros seguidores… Es decir el mismo cuento de siempre. Siempre haciendo referencias a fuentes dentro de Cuba, periodistas independientes, organizaciones de derechos humanos fantasmas…
Ese histriónico protagonismo, que tanto daño hace a Cuba, entrometiéndose siempre dónde no le han llamado, tratando de teledirigir los destinos de los cubanos como teledirigen a sus voceros dentro de la Isla es decir a los llamados disidentes o los mal llamados periodistas independientes, que de independientes lo único que tienen es el nombre, solamente sirve para seguir viviendo de la lucrativa industria del anticastrismo.

 Los estudiantes de la UCI y su profesor comparecen ante la televisión oficial cubana
La mentira como divisa, como fuente de información. Cuando la verdad de por sí es más que suficiente. Haber lanzado la “noticia” de la detención de  Eliécer Ávila sólo ha logrado que la bien aceitada maquinaria de propaganda del gobierno se ponga en marcha y convierta la critica justa y real de los estudiantes de la UCI en un paréntesis sin importancia y además lograr que éstos comparezcan a un programa de televisión para condenar la manipulación en la que se han visto envueltos, confundiendo lo uno con lo otro, y diciendo “digo” dónde dijeron “Diego”.
 
Cuba vive un proceso en estos momentos muy importante. Están sucediendo cosas. Que los estudiantes cuestionen abiertamente la política del Gobierno, las elecciones, y exijan cambios sociales y económicos, pero siempre dentro del sistema, no como “disidentes” sino como revolucionarios que quieren mejorar el sistema, es para decirlo de alguna forma, la alternativa que más posibilidades tiene para que realmente el país se modernice.
 
Los que desde la otra orilla tratan de avivar el fuego, son los mismos que aplauden y defienden el bloqueo económico de Estados Unidos contra Cuba. Ese mismo bloqueo es el que paradójicamente no permite a que los cubanos puedan tener una conexión por cable a Internet. Si los Estados Unidos dejaran que Cuba tuviera acceso a los cables internacionales de Interne y otras comunicaciones, sería mucho más difícil para el gobierno cubano defender las enormes restricciones en esa área. 

Pensando en voz alta11 Feb 2008 10:18 am


Al parecer algo se mueve en Cuba,  actualmente. Lo paradójico es que son los empleados mejor pagados del sistema (los que trabajan para empresas extranjeras), artistas como Silvio Rodríguez y Pablo Milanés, y los estudiantes de la UCI, los que abiertamente han comenzado a criticar lo que ya todo el mundo critica en voz baja desde hace muchos años, y exigen abiertamente la flexibilización de los agobiantes tramites burocráticos y cobro excesivo de dichos tramites a los que desean viajar al extranjero, una reforma monetaria y económica para paliar la grave crisis económica, una reforma urbana, el desmantelamiento del apartheid turístico que solamente permite a los turistas extranjeros hospedarse en los hoteles en Cuba, libre acceso a Internet sin discriminación, y muchas otras dificultades y abusos con las cuales los cubanos tienen que lidiar diariamente.


De repente la critica “oficializada” con cuenta gotas a través de sus órganos de propagada e información como Juventud Rebelde, por ejemplo, se les va de las manos y “la gente” comienza a decir lo que piensa, en voz alta, y hay cámaras que registran lo que dicen y los vídeos son colgados en Internet y todo el mundo se entera, también dentro de Cuba. Ah, entonces todo eso es mentira, desinformación, porque los únicos que tienen la verdad, los únicos que pueden criticar son los mismos que tienen hegemónicamente el poder desde hace casi ya 50 años.


Es en este contexto interesante destacar que es el diario oficial Juventud Rebelde -que de alguna forma se ha adueñado del cartelito de “prensa critica oficial”-, el que ahora denuncia la “tergiversación” y “simplismos” con los que los corresponsales extranjeros acreditados en Cuba, informan al mundo sobre las criticas que en las últimas semanas han sido la comidilla de todo el mundo en la Isla. Según  Pablo Valiente autor del artículo de marras, “El fantasma de la tontería «informa» sobre Cuba”, (JR, 10 de febrero de 2008 02:19:33 GMT), los corresponsales extranjeros tergiversan y desinforman sobre la “verdadera realidad cubana”. Según el señor Valiente, periodistas tan conocedores de la realidad cubana y de intachable profesionalidad periodística como Mauricio Vicent de El País, o Fernando Rasvberg de BBC-Mundo  -solamente para nombrar algunos de los corresponsales que en los últimos días han informado con seriedad y coherencia sobre las criticas abiertas al gobierno-, lo que hacen estos corresponsales es “pretender simplificar las cosas”, y se pregunta retóricamente y con pomposidad,  con ese auto bombo triunfalista tan común en los periodistas oficialistas de la prensa oficial (la única permitida):  “¿Es que en Cuba no ha existido nunca el debate? Desde luego que es ridículo para los cubanos escuchar semejante afirmación”.  Cuando leo este tipo de afirmaciones sin que puedan ser rebatidas con otro artículo en ese mismo diario, siento que un escalofrío recorre mi espalda y me quedo totalmente atónito. Recuerdo lo que pasó durante el llamado Pavonato, que ahora al parecer fue culpa exclusiamente de dos lunáticos, Luis Pavón Tamayo,  y Jorge (Papito) Serguera. Recuerdo lo que le sucedió a Heberto Padilla por estar fuera del juego, y a los tantos y tantos cubanos que de una forma u otra en estos 50 años han tratado de alzar sus voces criticas. Hasta la propia hija del presidente interino Raúl Castro (con la cual el más valiente de los Valiente no se mete), ha dicho en más de una oportunidad, que se han cometido abusos, a los intelectuales, a los homosexuales, que las estadísticas se ocultan y que no se muestran, estadísticas, por ejemplo, del número de abusos infantiles… Pero esas criticas de Mariela Castro Espín no son publicadas en la prensa oficial cubana. ¿Quizá esas declaraciones de la directora del CENESEX forman parte también de la campaña de difamación en la cual están enfrascados los corresponsales extranjeros en Cuba? ¿Es Mariela Castro Espín víctima también de esa campaña?
 Mariela Castro Espín
Actualmente la prensa oficial censura cualquier declaración de Mariela Castro Espín, que solamente parece que habla para la prensa extranjera, ya sea sobre los homosexuales, los transexuales, o cualquier tipo de criticas que la hija del segundo hombre de Cuba haga a través de esa prensa internacional tan propensa, como dice el señor Valiente, a desinformar sobre Cuba, o  las declaraciones de Silvio o Pablo Milanes, o de Miguel Barnet y otros intelectuales cubanos, o incluso, las declaraciones de Alfredo Guevara,  entre otros…
 
Cuba necesita urgentemente modernizarse, no renunciar a las cosas buenas de la Revolución, sino como dijo Alfredo Guevara en su saludo a los cineastas latinoamericanos en el último Festival del Cine Latinoamericano de La Habana: “[] el inmovilismo, la cristalización, el aceptacionismo, la indiferencia, el silencio voluntario o condicionado, ese acomodamiento a la rutina y la aceptación, conducen irremediablemente a la corrupción, la corrupción del alma, la más grave. Ser revolucionario será siempre afrontar la realidad como un reto y si necesario transformarla y si necesario transformarse”.
 
 
 

Pensando en voz alta09 Jan 2008 07:43 am

Ya enero está avanzando y el 20 se decidirá si Fidel regresa o no, entre otras cosas… Yo nunca he entendido realmente el sistema electoral cubano, pero creo que pocos son los que en realidad se han zambullido en sus profundas aguas para averiguarlo. Ahora Fidel está pidiendo “el voto unido” como si en Cuba hubiera para escoger en esas extrañas elecciones.Hasta el Papa augura un futuro mejor para Cuba… ¡hasta el Papa! y enviará a su “ministro de relaciones exteriores” el cardenal Tarcisio Bertone, secretario de Estado de la Santa Sede y número dos del Vaticano para ver si convence a los Castros de que es importante y urgente un gradual cambio político en la Isla.

Y mientras la cúpula del poder en Cuba vaticina cambios sin magia, sin especificar en que consistirán los cambios y cuando se realizarán, la mayoría de los cubanos siguen esperando pacientemente a que llegue el día en que ocurra algo que los saque de este interregno y como yo sueñan…

Hace mucho tiempo que dejé de creer en los milagros y creo que la situación de Cuba es tal, que haría falta mucho capital, paciencia y deseos de cambio para arreglar los graves problemas sociales y económicos de mi querido país. Sin embargo tengo un sueño, un sueño en el que Cuba pueda tener:

- una amnistía para todos los presos políticos. ¿Si Chávez lo hizo en Venezuela, porqué no se puede hacer en Cuba lo mismo? Según Chávez Cuba y Venezuela son “un mismo país”.

-vender y comprar libremente sus viviendas, sus automóviles, sus tierras, sus computadoras…

-tener el derecho a poder ganarse modestamente su sustento trabajando honradamente, ya sea en el campo, en una empresa estatal, extranjera o por cuenta propia. Que el sueldo o l oque gana le alcance para cubrir las necesidades más elementales, lo que actualmente no es posible para una gran mayoría de los cubanos;

-poder disfrutar de las instalaciones turísticas (el que las pueda pagar en CUC) y que hoy solamente están reservadas a los turistas extranjeros;

-poder viajar libremente al extranjero sin las actuales trabas y los excesivos precios que tienen que pagar por un pasaporte, o ese invento de la época soviética, la carta de invitación;

-para los que vivimos en el Extranjero que aunque tenemos un pasaporte cubano que tenemos que renovar cada 2 años podamos quedarnos si queremos en Cuba el tiempo que queramos y no como ahora que solamente es por 4 semanas, y renovable unos 4 semanas más pagando un excesivo arancel. En cualquier país del mundo, cualquier turista puede quedarse sin más 90 días, en Cuba los cubanos que vivimos en el extranjero si queremos hacerlo tenemos que “hacer frontera” que quiere decir un gasto innecesario y absurdo.

-Que todo ciudadano cubano con su pasaporte vigente, ya viviendo en Cuba o en el extranjero tenga los mismos derechos y obligaciones, incluyendo el derecho a vivir en su país cuando lo estime conveniente sin renunciar a vivir o visitar otros países.

-Derecho a una información no manipulada a través de la prensa y los medios de comunicación (radio, TV, Internet, etc.).

-Que los Estados Unidos de América terminen el obsoleto y absurdo bloqueo económico contra Cuba;

-que termine la guerra mediática contra Cuba,

-que se le de a Cuba el mismo trato que Estados Unidos y la Unión Europea le dan a China, a Vietnam, a Egipto, Arabia Saudita, Libia, etc., etc.

-que el llamado exilio intransigente de de extrema derecha cese con sus ataques y sustento a las campañas de difamación contra Cuba

-que los disidentes sean realmente disidentes y no papagayos de Miami o Washington y tengan su propia agenda.
Es sólo un sueño, pero ¿verdad que ese sueño podría ser realidad? Algún día…..

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